La Formación Ocupacional no es la formación para desempleados sino la formación dirigida a "todos aquellos que quieran incoporarse al mundo laboral o que, encontrándose en él, pretendan reconvertirse a alcanzar mayor especialización profesional.".

Nos referimos a formación para desempleados y a formación continua(para trabajadores); formación de iniciativas públicas(INEM, Consejería de Trabajo e Industria, etc.) y formación de iniciativas privadas(Planes de formación de empresas, Academias privadas...); formación en aulas y formación en el puesto de trabajo, a distancia, autoaprendizaje. Pero además, comceptualmente estamos también rozando el terreno de la orientación y la inserción laboral ya que la formación y sus profesionales adquieren determinadas responsabilidades en este campo.

La Formación Ocupacional debe garantizar la suficiente flexibilidad como para adecuar su oferta a las necesidades del fluctuante mercado laboral, a las necesidades particulares de las empresas y a las conyunturas sociolaborales de determinados colectivos o regiones. En este sentido la Formación Ocupacional cambia a la misma velocidad que lo hace el resto de la sociedad ya que es de la propia sociedad de donde emerge. Este permanente cambio implica tabién una permanente innovación en su oferta, sus programas, sus contenidos, sus métodos...

Frecuentemente primero surge la necesidad en un contexto concreto y posteriormente se genera una respuesta formativa para cubrir dicha necesidad. Por ejemplo; primero se incorpora una nueva tecnología y posteriormente se ve la necesidad de formar a los trabajadores para su utilización. Por esta razón las personas inmersas en los contextos donde surgen las necesidades formativas no siempre son capaces de organizar respuestas a este tipo de acciones, siendo por ello necesario contar con la colaboración de expertos en materia formativa.